jueves, 28 de marzo de 2013

INDECISIÓN



 













¿Para  dónde viro?
A la parsimonia del agua derramándose de a poquito
suspiros que no logran besar los ventanales
cochera llenándose de musgo
cuatro de la tarde y sin café.

Al empeño inútil de seguir rizando rizos
en aparatosa maquinaria que no va a ningún lado
intentos tibios de ordenar en fundas plásticas
basura colosal de templos comerciales
que inundan con rapidez el mar.

Al desencanto irresponsable
si el hambre se encuentra en cualquier parte
confundida en acrobáticas manos
en huidizos ojos negros
posados diestros en tejados y vitrales.

Al despecho fácil
si matamos a pedradas la esperanza
con absurdos inverosímiles que no llenan las canastas
mientras estelas pueblan grises
esquinas de mujeres solas delirando realidades.

A convenientes cotos escondidos
que alcanzan a las nubes
abstracciones máximas con olor a incienso y soledad
el último lugar a pisar con pies descalzos, dirías,
mientras sangras por frente y manos doloridas.

A empinados palacetes
donde ágil se parquea la torpeza
y días que no fluyen
detenidos en espesos cortinajes
impiden que pase el sol.

A la total indiferencia con que el mundo
saluda a los dioses del absurdo
mientras acabamos los recursos que nos quedan
las selvas encalvecen
y matamos los sueños coloridos.

 A farallones que encarcelan
infantes gritos doloridos
avenidas donde se abren los volcanes
dando paso a alientos gélidos
con negros nubarrones dibujándose en lo alto.

A la infamia de la vidas
que se cuelgan otras vidas
y no escuchan y no miran
como caen los gorriones
ennegreciendo los caminos.

¿Para dónde viro, Señor, para dónde?

sábado, 17 de noviembre de 2012

Perdiendo todas las batallas


















Sonidos de puertas que se cierran
rompen el silencio cargado de la tarde
suspiros de empeños truncos
reptan rígidas paredes en marcial escuadra
y trompetas graves doloridas
 anuncian que hoy intentaremos
inútil batalla contra el tiempo.
Y te busco.
Y no estás.

Recuerdos de fúnebres graznidos
se vuelcan sobre frías sábanas deshabitadas
moliendo escarchas grises
curiosa fantasía que regresa cobijada de neblina
y me lleva a la certeza que perdimos
cruenta  batalla contra el tiempo.
Y te busco.
Y no estás.

Agónicos resplandores
reflejos de cóncavos espejos
devuelven imágenes truncas
y remolinos de guitarras
entonan  himnos de hazañas imposibles
sacrílegas sonatas ratifican resultado
de fatuos humanos que lucharon contra el tiempo.
Y te busco.
Y no estás.

Dejo que la vida siga el curso
que grafitee  sórdidas historias
en crudos pergaminos
y me veo tendida en el camino
 el viento volcado en mis cabellos
dibujando  arabescos sobre polvo del olvido
de épicos relatos que ya nadie recuerda.
Y ya no te busco.
Y tampoco estás.

Geranio ingrato



 Pretendiendo que no vuelves
tu recuerdo se fragmenta
diluyéndose en el caudal del tiempo,
lo veo partir en hojas tarde
mas regresa apropiado
de incompletas ecuaciones que me asombran
agarrándose de los huesos
inundando de geranios los espacios.

Pretendiendo que no estás
cierro puertas con insistencia
pero los reflejos de nuestras horas
se reproducen en las células como un torrente
y su huella se adhiere a la columna dual del ADN.

Pretendiendo que no vienes
 tu presencia  se aleja mariposa inquieta
mas persiste oculta en mis cabellos
revoloteando con el viento
cruza fronteras infranqueables que estaban allí
desde cuando no sabía que el amor llega tan lejos.

Pretendiendo que no eres
le pintas geranios a la luna
con un pincel de esperas
que se nutre en lo profundo de tus ojos
y repites antiguos mantras
transportan a planicies arena sol
a ejércitos de picos puntiagudos que rayan nubes
reflejados en celestes lagunas solitarias.

Pretendiendo que no te amo
volutas grises me envuelven
por recorridos serpenteantes de la Ronda
en tardes andinas bañadas de sol
y te paseo pegado a mi piel
escondidas rutas de insomnio
laberínticos caminos de locura.

Pretendiendo que no vuelves
geranio ingrato
                vuelves siempre
sin volver.

lunes, 22 de octubre de 2012

Octubre



Llueve













Llueve con furia
chorrean cristales
vuelan  gorriones a refugiarse en los árboles
pedazos de cielo
me empozan el alma
huérfana de gorriones me quiebro en el talle.

Se lavan los cerros
braman  ríos arriba en lo alto
se borran los cauces
se ensanchan las aguas que vienen bajando
 estruendo de palos golpeando a su paso.

Cerramos las casas
avivamos el fuego
el viento aúlla golpeando en el patio
se enciende el cielo con truenos, relámpagos
se revuelven las aguas buscando otro cauce.

Llueve con furia octubre en mi alma.

viernes, 14 de septiembre de 2012

A mi lado tú



A mi lado tú
por agrestes y andinas crestas
concibiendo sueños  de venados
coloridas esponjas de páramos
escuchando el viento pasar por los rastrojos
pretendiendo atrapar entre los dedos
acuosos hilos que caen de las nubes.

A mi lado tú
sumergidos pies en inquietos manantiales
sonrisa serpentina
aguamanil de patos
nervioso presagio de conejos
carne suave atrapada en fauces lobas.

A mi  lado tú
caldera ardiente
borboteo espeso de grandes rocas
altas fumarolas que despiden
suspiro tétrico de la Tierra,
volutas espesas matizando nieves.

A mi lado tú
cálida cueva
explosión universal de musgos y helechos
aletas ateridas, frío hasta los huesos
reptando paredes revestidas
y al fondo un olor a tierra húmeda.

A mi lado tú
incrustando de adioses el paisaje
a que te olvide, iluso trovador.